La novia de Fran Rivera, Cecilia Gómez, ya no trabaja ya para Sara Baras. Dicen las malas lenguas que en ha sido la ‘bailaora’ la que ha prescindido de sus servicios. Se habla de que la joven faltó a su trabajo para estar junto a Fran. Cuentan que Baras pensaba que su empleada estaba pachucha y al verla en las fotos en las revistas del corazón se encolerizó. Me creo más bien otra versión, que la bailaora no soportaba el protagonismo que estaba adquiriendo su pupila y le resultaba muy cargante que los espectadores señalarancon el dedo a la novia de Fran Rivera mientras estaba actuando.
En el entorno de Cecilia señalan que ha sido ella quien ha decidido dar un nuevo rumbo a su carrera. La parte contraria podrÃa ser más elegante confirmando su versión, aunque fuera preciso mentir.
Me cuentan que el pasado fin de semana la vieron con Fran Rivera en Casa Patas…La muchacha baila muy bien. Seguro que no permanecerá mucho tiempo en el paro.
No hay nada peor para un director de cine que alejarse de la realidad, vivir en una torre de marfil de muebles de diseño, ir con chófer a todas partes, dormir sólo en hoteles de cinco estrellas y comenzar a oÃr a todas horas lo bueno que eres. Y si no que se lo pregunten a Almodóvar. Y si para colmo toda una Ministra de Cultura pierde los papeles para hacerse una foto exclusiva contigo, ya ni te cuento Ocurrió durante la inauguración en el Museo del traje de la exposición “Agora, el esplendor de AlejandrÃa”, la pelÃcula más cara rodada en Europa, con la presencia de la directora de vestuario, Gabriella Pescucchi, acompañada por Rossano Marchi y la diseñadora de vestuario, Sonia Grande.
He llamado a varias tiendas especializadas y las botas que luce la mayor tienen un precio superior a los doscientos euros. Son más heavys que góticas, me dicen los expertos, las góticas tienen la suela más gorda y son más aparatosas. Lo mismo ocurre con los brazaletes de la pequeña. La bota de la hija mayor del presidente, aunque lo parezca, no lleva un puñal. No lo hubieran permitido los guardaespaldas de Obama. A lo sumo es una especie de funda.
Los vestidos tampoco han debido de costar baratos, y deducen que probablemente están hechos a medida.
“ajajam, bueno, si fuera ellas harÃa un posado en plan de los que te makillan, te arreglan y te pone estupenda y luego dirÃa: pero no me da la gana de ir asi px os hayais empeñado q las tias tienen q ser asÃ: y x quedar en su linea añadirÃa: a tomar x culo (y a ver q dicen) XDDDDDD”