Borja y Tita, condenados a entenderse

borja_y_blanca_en_el_baile_de_la_rosaNo les queda otro remedio. Borja Thyssen, y su madre tendrán que terminar haciendo las paces. La baronesa está negociando en estos momentos la continuidad de su colección particular en España, y según publica la revista “Epoca”, las posiciones de partida de los abogados del Ministerio de Cultura y los del bufette que defiende los intereses de Tita son diametralmente opuestas. Fuentes cercanas a Borja citadas por la mencionada revista señalan que “como su madre, tiene interés en que la colección Carmen Thyssen-Bornemisza se quede en España, pero él tendrá mucho que decir, ya que es cobeneficiario de una parte significativa de la misma. En el Ministerio de Cultura tienen constancia al más alto nivel de que esto es así y confiamos en que las autoridades públicas no van a dar pasos en falso. Si van a llegar a un acuerdo con Tita, tienen que contar con él”. El mayor impedimento, señalan estas fuentes es el odio feroz que siente la baronesa hacia Blanca.

Lo cierto es que ni Borja ni Carmen Cervera han abierto la boca en las últimas semanas. Hay mucho en juego.  Especialmente interesantes son las declaraciones de David R.L. Litchfield, viejo amigo de este blog autor de Historia Secreta de los Thyssen, editado por Temas de Hoy, en relación a la conveniencia de un alquiler o compra de la colección Carmen Thyssen por parte del Estado español. “los principales problemas a los que se enfrenta Tita son su avaricia y la mala situación financiera de España. Tita está tratando de repetir el negocio-acuerdo que su marido Heini concluyó hace cerca de 20 años, pero ella no tiene sus habilidades o conocimientos. España cerró un pésimo trato con Heini Thyssen. Incluso alguno de los expertos españoles expresó su escepticismo acerca del acierto de España en la compra de la colección en 1993, como fue el caso de Eduard Castellet, presidente de la Fundación Miró”.

 

Litchfield espera que Gobierno y baronesa no alcancen un acuerdo, “porque el Estado español no puede permitírselo y el museo de Madrid ya pierde dinero año tras año. ¿Para qué pagarle más dinero a un Thyssen rico? ¿Para que España pierda aún más dinero? No se me ocurre ninguna razón por la que su país quiera los cuadros de Carmen Cervera de tercera categoría cuando ya cuenta con gran cantidad de obras de primer nivel en muchos otros museos. No puedo entender por qué razón alguien, sin tener en cuenta su tendencia política, podría querer pagar por esos cuadros, algunos de los cuales el Estado español ya había rechazado anteriormente y otros se compraron con dinero que los contribuyentes españoles habían pagado a los Thyssen. ¡Sería algo así como pagar dos veces por lo mismo!”.

P-DVoy a ver si encuentro una foto de Borja y Blanca en el último baile de la rosa de Mónaco. La nuera más polémica de España lució un vestido verde de lo más impactante. Ya se le nota el embarazo.


7 Comentarios

  • 1. Hitano  |  marzo 31st, 2010 at 10:24

    Totalmente de acuerdo con el Sr. Litchfield. Si esos cuadros se quedan en España por el altruismo de la millonaria familia Thyssen, me parece muy bien, peor pagar una millonada por unos cuadros de 3ª, pues no.

  • 2. jopé  |  marzo 31st, 2010 at 10:26

    Pues que Tita se lleve sus cuadros a otra parte, el dinero que se emplearía en renovar el contrato o comprar definitivamente bien que se podría utilizar en ayudas sociales. Me gustaría que los cuadros se quedaran en España pero lo primero es lo primero.

  • 3. uri  |  marzo 31st, 2010 at 11:26

    Y por qué no se monta su propio museo con su propio dinero?. Ahhh, que le resulta muy caro; razones de seguridad, edificios, polizas de seguros, etc…. Qué cómodo esto de: ” Tengo una colección de cuadros cariiiisimos, como cuesta mucho mantenerlos, involucro a un Estado para que se haga cargo de ellos, yo recibo cantidades indrustriales por ellos en concepto de “arrendamiento”pero los cuadros siguen siendo míos”. Y qué ganan los ciudadanos de ese estado con ello; qué puedan ir a ver esos cuadros ( acaso gratis???), que el país tenga cierto renombre cultural por poseer temporalmente esas coleciones???? ( parece ser que en este caso el Estado cuenta con colecciones mejores)…………..no sé, eso de ser rico de esta manera resulta muy conveniente. Por cierto, creo que la misma historia ocurre con las obras de arte de los reyes.

  • 4. El vestido es azul  |  marzo 31st, 2010 at 11:34

    Te envio un link con la foto del vestido que buscas … parece azul y es algo menos hortera de lo que nos tiene acostumbrados esta mujer

    http://www.hoymujer.com/famosos/biografia/1/invitados,sorpresa,Baile,Rosa,112240,03,2010.html

  • 5. como me mima mi mami  |  marzo 31st, 2010 at 21:20

    No creo que sea por avaricia , lo que pasa es que una madre quiere ver a sus hijos trabajando y estos dos…….
    Los cuadros cuestan un ojo de la caraen cuanto a custodia y manutencion , sin ellos no les hubiesen tendido la alfombra roja a ella y su marido la aristocracia chapuzera , por eso los trajeron aqui……y por los suculentos contratos para las industrias del acero thyssen .
    A esta mujer creo que desde que murio su madre le falta la persona mas importante en su vida , era una persona sencilla, la vi muchas veces dando de comer a los cisnes y a los patos del lago ceresio , en Lugano , todos los inviernos iba ella con su saco de pan , pienso que para tita ha sido tremeno perderla.

    Las relaciones entre nueras y suegras no son siempre faciles , a veces lo mejor es ponerle distancia , por eso y porque ojos que no ven , corazon que no siente .

  • 6. QUESUERTEDEYERNOYDEPUEBLOTONTO  |  abril 1st, 2010 at 9:27

    Hombre hay suegras y suegras …..el felipito y la leti se han llevado la paloma a esquiar con ellos y sus hijas……….vaya manzupas todos ellos !

  • 7. Esperanza  |  abril 2nd, 2010 at 0:00

    Segun he leido por ahi, Borjamari y Blanquita fueron al baile por invitacion de Francesca, hermanastra de Borjamari. Por lo visto tienes que tener invitacion de un monegasco, ademas de un poco de pedrigri y pagar una pasta. Tengo que reconocer que Blanca gana mucho cundo decide taparse – o sea vestirse- y peinarse la melena.