No ha sido ella misma en persona, pero a la princesa del pueblo la han llamado de Zarzuela para darle las gracias por los zapatos que le envió, en color morado, y altÃsimos, pertenecientes a la marca que promociona.
Está que no se lo cree y asà lo ha hecho saber en Twitter. El otro dÃa la vi en ‘Sálvame’ comentando que hablarÃa con las más altas instancias de la cadena donde trabaja para que tomen medidas contra Myriam y Pipi Estrada, quien blasfemó contra ella al decir que no es una madre coraje. El argumento no era demasiado escabroso: que no la habÃa ido a recoger ni a llevar nunca al colegio, algo que muchas madres no pueden hacer por horarios de trabajo. Cuidadito con la Esteban, que ahora tiene hasta contactos en Zarzuela. ¿Se pondrá los zapatos Letizia?
 La serie tiene un punto friki contendio, pero lo mismo le ocurre a Hispania. En Yo Claudio, la mejor serie de romanos que recuerdo, los diálogos, sin ser arcaicos, resultaban creÃbles. Los anacronismos de la producción de la serie de Antena-3 resultan un pelÃn ridÃculos. A la que preparaba la sopa en el caldero sólo le falto decir ’no te rayes’ o echar una pastillita de Avecrem al condumio.Â
 La serie está ambientada en el lugar de nacimiento del primer anarquista extremeño, Viriato, donde la gente joven aún llama Madre a sus progenitoras, y no mami o mamá. Pero volvamos a la serie sobre los prÃncipes.
 Amaia Salamanca es un clon de la Princesa de Asturias. Se le habrá subido a la cabeza el personaje, pero está gloriosa. A mÃ, particularmente me gusta Marisa Paredes; y me divierte mucho la interpretación de Rey realizada por Juanjo Puigcorbe. Resulta convincente aunque le falte un cuarto de metro de estatura. Y el papel de la Infanta Cristina, aunque no hayan elegido a una joven rubia, parece reflejar al dedillo cómo fue la relación con su hermano y su futura cuñada antes de que contrajeran matrimonio. Es vox populi que siempre ha sido ella quien más le apoyó en sus proyectos sentimentales, tanto con la defenestrada Eva Sannum como con la periodista que algún dÃa se convertirá en Reina.
Se ha hablado mucho de la malÃsima relación entre Letizia y sus cuñadas. En el caso de Elena se han cargado las tintas. No asà en el de Cristina. El protocolo dicta que se sitúen a una cierta distancia siempre en el mismo lugar y no deben de hablarse en público. Pero el dÃa de la llegada al desfile de las fuerzas armadas, Elena besó cariñosamente a Letizia, y en cambio Cristina no sólo no saludó a Letizia, sino que le volvió la cara cuando esta se disponÃa a saludarla. Siempre se ha dicho que Cristina nunca le ha perdonado que Letizia se negara a alojar a sus suegros en el Palacio cuando le lo pidió. El personaje del prÃncipe no me convence. Le falta sex apppel, incluso cuando baila salsa, besa a la princesa o bebe mojitos. Es más blanco que el de la Bella Durmiente.
Queda aquà abierta una lÃnea de diálogo par que deis vuestras opiniones