Le gusta que su sobrina le aconseje, le permite que le de su opinión y por supuesto le hace caso. . La niña tiene madera de manager, y si no me equivoco , puede llegar muy lejos. Aunque sea una mujer segura de sà misma, se fÃa de ella plenamente. A los famosos y a los deportistas siempre les ha gustado rodearse de sus familiares en el trabajo, con las ventajas y los inconvenientes que eso conlleva. Necesitan cariño. Antes fue la madre de la Pantoja, ahora es su sobrina.
a cantante está mucho más delgada, atrás quedaron aquellos tiempos en los que se definÃa como “lustrosa, hermosa, oronda, pero nunca gorda”. A este paso se va a quedar como Demi Moore sin que le haya dejado ningún Ashton Kusher. Su punto fuerte siguen siendo las piernas, delgadas, fuertes y musculadas. Es de esperar que en en programa de Nochebuena la mujer que mejor luce la bata de cola las luzca a placer. Ya se encargará Anabel de recordárselo. Os dejo un vÃdeo de la joven cuando cantó una canción de su tita Isabel en el programa de Ana Rosa.
Habrá quien se rÃa de ella. La duquesa es una artista, y puede tocar la trompeta, el Cello, y hasta el pito si es menester con absoluta dignidad en público. Afortunadamente para ella, carece de sentido del ridÃculo, que a fin de cuentas no es más que una pesada y estúpida carga con la que recubren las personalidades inseguras, , aquellos que dan excesiva importancia a las reglas y a los convencionalismos.
¿Alguien ha reparado en lo curioso e irónico que resulta que una prima hermana del Rey comparta cama con la amante de la hija de Bárbara Rey, una mujer a la que tanto juego le ha dado siempre su apellido?
Y es que ya lo anunciaba en su dÃa una folclórica desaparecida con esta pregunta lapidaria “¿Quien no se ha dado un buen piponazo con una amiga?â€.¡Y Terelu que se creÃa la reina de la actualidad rosa! Esperemos que le dure más el dinero conseguido con el posado del panty que la repercusión mediática de su extemporánea portada, porque para chicha la que empiezan a destapar unas cuantas famosoides amparadas en el dicho de “a la vejez viruelasâ€.