Si esa pelÃcula, sostienen, hubiera sido rodada por Paz Vega o Mónica Bellucci habrÃa provocado ingresos hospitalarios.. Y llevo dÃas intentando contaros esto, aunque otros temas me distraÃan de mi noble propósito de animar a todas aquellas mujeres obsesionadas por eso que ahora llaman lorzas y antes denominábamos, más caritativamente, michelines. Lo tiene todo menos sex appeal… ¿Os acordáis de ‘Eyes Wide Shut’? HabÃa sexo en minutos y minutos de metraje, pero al ver el culo de Nicole, uno pensaba en una inyección de penicilina. Lo mismo ocurre con el beso que le da a su marido. La que no se consuela es porque no quiere…Y la envidia no es mala, sino inspiradora.
Era Alfredo Landa un hombre amable, cercano, muy unido a su esposa y absolutamente celoso de su vida privada. Mostraba una cierta reserva hacia la prensa. Te podÃa hablar de sus aficiones, de sus hijos, de gastronomÃa vasca, de lo bien que tocaba la guitarra- decÃa, pero que no se te ocurriera pedirle que te posara con la guitarrita en su domicilio de Comandante Franco con su familia para ninguna revista, donde por cierto, sobrellevaba muy mal que los niños del colegio pijo de enfrente que hacÃan botellón en el portal y alguna que otra meadita en los tiestos le gastaran bromas relativas a un anuncio que habÃa hecho para televisión.
Sólo pidió perdón a Emma Cohen por unos comentarios sobre Fernando Fernán Gómez, y la publicación del libro, de una sinceridad arrebatadora que a veces sólo dan los años o la enfermedad, le sirvió para reconciliarse con Garci. A un actor de esta talla se le podÃa perdonar cualquier cosa. Os dejo un link de El Bosque Animado, donde interpretaba a Malvis/Feldetestas, el bandido más tierno y conmovedor de la historia del cine.
A veces, muy pocas, los periodistas del corazón contribuimos a hacer algo positivo con iniciativas que realmente sirven para algo, alejadas del llamado marketing solidario, ese que utiliza el gancho de la ayuda a los demás para vender productos.
Hoy me alegro de poder hablar en este blog de Paco Arango, a quien conocà en sus tiempos de cantante. Paco, que asistÃa por aquel entonces a las fiestas de petardeo como un inteligente observador, siempre con una sonrisa socarrona en su cara de buena persona, ha sabido dar sentido a su vida de muy diversas maneras, todas distintas a las de ejercer de niño bien sin oficio ni beneficio como alguno de los que habláis a veces en las lÃneas de tertulia que se organizan en este blog.
Y por supuesto, las fotogalerÃas que publicaron QMD y Diez Minutos con motivo del estreno de la pelÃcula, que sirvieron para algo más importante que entreteneros.