Ha ocurrido lo que ya nos maravillábamos muchos que sucederÃa. Mari Vicky Beckham comienza a convertir a sus hijos en nuevos y engrasaditos engranajes para hacer funcionar la formidable máquina de ganar dinero que sigue siendo su matrimonio. El niño, que dicho sea de paso es muy mono pese a sus dientecitos a lo Crepúsculo, ha sido contratado por la firma Burberry para anunciar gabardinas, ropa y complementos. . Visto lo visto, nacer en una familia cuya fortuna neta al sumar los ingresos de papá y mamá ronda los 100 millones de dólares condiciona tanto como vivir los primeros años de tu vida en las tres mil viviendas, pero de otra forma. Que pena de muschascho…Ale, al darle al paraguas.
“No tiene ningún interes en ser modelo, es demasiado inteligente para ello. Pero participar en competiciones de caballos cuesta un montón de dinero. Tienes que llevar tus caballos un dÃa a Dubai, al otro a España, pagar por su manutención, por el entrenador. Gucci le ayuda a rellenar cheques con un montón de cerosâ€. Charlotte, que no se define como princesa, sino como la nieta de un prÃncipe, lo que es, de ser algo,  es una listilla de aspecto absolutamente sublime que monta a caballo de forma ‘aceptable’ y contribuye con su presencia en las competiciones a hacer de la hÃpica un deporte con una imagen, si cabe, aún más elitista. Las pistas están llenas de hijos e hijas de millonarios y polÃticos sin demasiado talento que parecen ignorar que hay que entrenar muchas horas para conseguir buenos resultados.